“EL PLATO ROJO”
Por:
Life Coach, ARACELYS GONZALEZ R.
Me encuentro yo haciendo parte del auditorio de un workshop a cerca de la “Diversidad”, dirigido por el eminente sícologo norteamericano Ph.D Jon McCaine. Como parte de la dinámica, este propone al auditorio concentrar su atención el un plato de plástico rojo, verde, azul o blanco previamente colocado frente a cada participante.
Como yo estoy en el proceso de educar mi oido hacia el tono de voz de diferentes personas hablando mi nuevo idioma, Inglés, la verdad es que no comprendo la dinámica que el conferencista propone. Permanezco entonces sentada en mi silla, mientras veo como las demás personas se levantan de sus respectivos asientos y comienzan a interactuar unas con otras; algunas de ellas vienen hacia mi y comenzamos a conversar.
Es en el último momento, cuando alguien se acerca y me ofrece su plato rojo, que yo comprendo que la dinámica consiste en acercarse a otras personas, hablar con ellas e intercambiar platos. Curiosamente, en ese mismo instante se nos indica volver a nuestros asientos, de manera que yo me quedo con el plato rojo que una mujer llamada Lori me entregó.
La evaluación de la dinámica indica que:
Rojo: Es el mejor
Verde: Es mediocre
Azul: Es un puntaje realmente bajo
No se habla del significado del color blanco.
No puedo evitar sentirme extremadamente bien cuando me entero que yo al tener en mis manos un plato rojo estoy supuestamente ubicada “EN EL GRUPO DE LOS MEJORES”
La dinámica se reinicia. Hay que intercambiar platos de nuevo. Rápidamente, como a la velocidad de la luz, llega a mi lado un sonriente participante mirando mi plato rojo y me oforece su plato a cambio. Yo lo tomo. Es blanco! Decido que no iré a quitar de las manos el plato rojo a otras personas, ellas merecen experimentar lo que yo ya experimenté un rato antes. Mientras mi nuevo amigo decide irse al baño y permanecer allí para que nadie le pida su, ahora, plato rojo, yo en cambio elijo quedarme allí, de pies, mirando a los demás participantes moverse de un lado a otro mientras conservo una amplia sonrisa dibujada en mi rostro.
De repente, otra joven y agradable mujer llamada Elizabeth, viene a mi lado, se detiene con un plato rojo en sus manos. Me mira, mira mi plato.
- Tu plato es blanco me dice, un poco desolada
- Y el tuyo es rojo, replico. Pero si me lo permites, yo tengo un fuerte abrazo para ti.
Con una hermosa sonrisa dibujada en su rostro, ella me mira, abre sus brazos en actitud de aceptación, yo la abrazo cálidamente por un buen rato como si nos conocieramos de toda una vida y, al terminar ella me dice mirandome fijamente “G R A C I A S”, al tiempo que me entrega voluntariamente su plato Rojo y se aleja radiante y feliz. Yo también me siento feliz además de energizada.
Para muchos el significado de ese plato rojo es “ PODER”, para mi no deja de ser un simple “PLATO ROJO.” Lo más curioso es que sin moverme de mi lugar el plato llegó y se mantuvo conmigo.
dora dijo:
27 mayo 2010 a 5:03 PM
¡Es un bonita dinamica del plato rojo, todos queremos alcanzar el exito, ser emprenderas, ser mejores cada dia muy lindo gracias ,bendiciones.
yarley dijo:
30 mayo 2010 a 12:14 AM
favuloso esa historia, pero lo mas favuloso es que no se necesita tener ningun plato rojo en nuestras manos para sentirnos importantes. lo que se necesita es tenernos confianza en nosotros mismos, y asi nos sentiremos como si tuviesemos un plato rojo siempre en nuestras manos.
Lucia Contreras dijo:
30 mayo 2010 a 9:12 PM
Aracelys un placer saludarle:La Analogia del plato rojo es bellisima.
Tener fisicamente en nuestro poder algo que nos indica que somos ganadores es algo que nos ayuda a seguir para adelante,En alguna parte de nuetra casa u oficina nos gusta mostrar algun reconocimiento en materia como los Diplomas o Certificados de nuestros logros obtenidos que para ello pude haber pasado mucho tiempo.Que disfute del plato rojo
JUANA EVANGELISTA dijo:
30 mayo 2010 a 10:58 PM
ES MARAVILLOSO COMPRENDER QUE SIEMPRE LLEGA A NUESTRAS VIDAS Y MANOS PARTE NO SOLO DE LO QUE QUEREMOS SI NO LO QUE PROYECTAMOS.
AL RECIVIR ETE PLATO ROJO EN NUESTRAS MANOS VERIFICAMOS CUAL GRAN VALIOSAS PERSONAS SOMOS,PERO ES MAS GRANDIOSO QUE MARAVILLOSO SEDER EL PLATO ROJO Y ACEPTAR CON EL MISMO VALOR NO SOLO EL PLARO DE CUALESQUIER COLOR SI NO TODO LO QUE LLEGUE A NUESTRAS VIDAS……POR QUE SIEMPRE ESTAREMOS CRECIENDO………….
pabla sanchez romero dijo:
1 junio 2010 a 7:41 PM
Que bello mensaje,pero tenemos que tener presente que todos podemos ser importantes si nos los proponemos, y tenemos confianza en si mismo y en Dios, aunque no tengamos el plato rojo podemos alcanzar metas y lograr muchos exitos en nuestras vidas-
ANDREA dijo:
24 junio 2010 a 3:55 AM
HOLA
QUE LINDA DINAMICA: ES UNA FORMA DE COMPRENDER TANTAS COSAS DE LA VIDA Y PARA MI SERIA COMO CUANDO SE OBTIENE ALGO BUENO QUE NO LO QUEREMOS SOLTAR PERO NO NOS DAMOS CUENTA QUE AFERRANDONOS A ESE LOGRO NO NOS DAMOS LA OPORTUNIDAR DE OBTENER ALGO MEJOR Y QUE AVEZES EL NO TENER NADA NO SIGNIFICA QUE SE AYA FRACASADO SI NO QUE ES UN LAPSO PARA ENCONTRAR ALGO MEJOR Y DARNOS EL TIEMPO DE VOLVER A TENER ESE SENTIMIENTO DE EXITO Y DE SUPERACION.
ME ALEGRA QUE COMPARTAS ESAS EXPERIENCIAS YA QUE NO SOLO DEJAN UN NUEVO CONOCIMIENTO SI NO QUE TE MOTIVAN Y AUN QUE SOY JOVEN AUN Y ESTOY INICIANDO EN EL CAMINO DEL EXITO ME HACE VER QUE SI EXISTE UN ORIZONTE MUY AMPLIO PARA TODOS LOS JOVENES COMO YO.
MUCHAS GRACIAS
Maria Gabriela Berrios dijo:
4 septiembre 2011 a 5:42 PM
Hola Aracelys!
Que buen aprendisaje con la sicologia del color.!!
Nos ayuda a mantenernos siempre optimistas, e isnpira a buscar el camino de la sabiduria para compartir nuestras experiencias con todos los que nesecitan de nuestro apoyo para ser permanentemente exitosas.
HAY QUE DAR PARA RECIVIR!!!
Abrazos: Gaby
latinoscreciendo dijo:
13 septiembre 2011 a 5:24 PM
Gracias querida Gaby, por tu comentario. Las dos estámos de acuerdo en que el que da recibe y creo que tambien estarás de acuerdo en que cuando damos no lo hacemos por el simple interés de recibir sino con la firme intención de ver como la vida fluye, cuando cada uno de nosotros aporta aunque sea un aparente insignificante granito de arena. Recibe todo mi amoro hoy.